Cómo parte de las actividades dentro de mi carrera, elaboré un “resumen” de las ideas de Slavoj Žižek, las cuales son verdaderamente buenas.
Así que disfruten y leanlo.
Es sociólogo, filósofo, psicoanalista y crítico de la cultura. Nació el 21 de marzo de 1949 en Liubliana, Yugoslavia, en el sector que actualmente es Eslovenia.
Es conocido por su cercanía teórica al trabajo de Jacques Lacan y su peculiar lectura de Hegel. Žižek utiliza en sus estudios ejemplos extraídos de la cultura popular.
En la red de las relaciones intersubjetivas, cada uno es identificado con cierto lugar en la estructura simbólica del otro.
Podemos relacionarnos con estas personas en la medida en que las identificaciones, en nuestro espacio simbólico, ocupan un lugar preestablecido. Por lo que Žižek plantea tres posibles lecturas a la frase “Una carta llega siempre a su destino”, en el cual la carta se podría considerar como el mensaje.
Estas tres formas son lo Imaginario, lo Simbólico y lo Real.
Imaginario
Se podría entender como la predestinación a ciertos eventos. Aquí “una carta siempre llega a su destino, ya que éste está donde quiera que la carta llegue”, dado que este (el destino) no se define por sus cualidades positivas si no por el hecho de encontrarse en ese lugar. “Una carta llega a su destino en tanto me reconozco como su destinatario”. Es la fantasía que es inaccesible a nuestra experiencia psíquica.
Dentro de lo Imaginario hay tres modalidades: lo Imaginario real (la fantasía freudiana que ocupa el lugar de lo real), lo Imaginario imaginario (la imagen como tal en su función como señuelo) y lo Imaginario simbólico (los arquetipos).
Simbólico
Aquí Žižek propone 4 posibles lecturas a la frase (“el emisor siempre recibe del receptor su propio mensaje en forma invertida”, “lo reprimido siempre retorna”, “el marco siempre está siendo enmarcado por parte de su contenido”, “no podemos huir de la deuda simbólica, ésta siempre tiene que ser cancelada”), las cuales llevan a que “No hay un metalenguaje”.
La carta llega a su destino que era el propio remitente; y también cuando el sujeto se ve obligado a asumir las verdaderas consecuencias de sus actos. Lo que Lacan llama héroe.
La inversión del lenguaje constituye lo reprimido que es lo que se dice más de lo que “pretendía decir”.
En cuanto a que “el marco siempre está enmarcado...” dice que es imposible tener un punto de vista neutral que nos permita ver las cosas objetivamente, no hay perspectiva que no esté modelada por un horizonte histórico determinado, por lo que uno nunca puede escapar a su destino.
Aquí, al igual que en lo Imaginario, hay tres divisiones: lo Simbólico real (el significante reducido a una fórmula sin sentido), lo Simbólico imaginario (arquetipos) y lo Simbólico simbólico (el habla humana, el discurso, el lenguaje dotado de sentido).
Hasta esta parte lo Imaginario y lo Simbólico están conectados. Al final de estos, encontramos lo Real.
Real
Aquí “una carta siempre llega a su destino” sería equivalente a “encontrarse con el propio destino”. Lo Real es lo que tiene cada uno de nosotros como su destinatario infalible, por ejemplo ciertos aspectos que tienen que ver con antagonismo social, la vida, la muerte, y la sexualidad.
Lo Real se manifiesta de múltiples formas: lo Real real (la cosa aterradora), lo Real simbólico (el significante reducido en una formula sin sentido) y lo Real imaginario (el je ne sais quoi, la cosa).
Žižek dentro de su conferencia “El trauma: un señuelo engañoso”, hace una descripción detallada acerca de lo Real, en la cual lo aborda desde el trauma.
Lo Real no debe ser equiparado con la realidad, puesto que nuestra realidad está construida simbólicamente; lo Real, es un núcleo duro, algo traumático que NO puede ser simbolizado.
La presencia traumática de lo Real se encuentra cuando las palabras súbitamente se quedan afuera de la estructura y tenemos que buscar el objeto que se aproxime demasiado. Žižek define que el trauma es resultado de la evocación del pasado, es decir, la relación entre la rememoración y la postura de enunciación presente del Sujeto.
Žižek plantea que todo acto pertenece a lo Real desde la proyección de la culpa, la cual es la manera en que el Sujeto se libera de su responsabilidad a través de una proyección paranoica de la culpa en el Otro.
Este Otro es la relación que hay entre lo que queremos lograr y el resultado, este Otro se podría denominar como metasujeto o como Lacan lo define, sujeto supuesto al saber, el cual da seguridad sobre el sentido al analizante y amenaza su goce. Este Otro es, según Žižek, los hilos que manipulan y mueven; los cuales nosotros al insistir en su inexistencia generamos la culpa.
Al igual que la existencia del Otro, existe el Gran Otro, el cual funciona como sujeto supuesto al no saber, es decir, como agencia a la cual debe ocultarse la vulgar realidad cotidiana.
Žižek habla de que lo Real reducido a lo real traumático es una trampa. No tenemos un espacio simbólico plano que sea curvado a través de la intervención brutal de algún trauma. Primero tenemos lagunas, inconsistencias, cortes y divisiones en nuestro espacio simbólico. El trauma es una máscara que oculta estas incongruencias. Lo Real es el efecto de estas rupturas.
La búsqueda de lo Real es igual a la aniquilación, la única manera de trazar la diferencia entre la apariencia y lo que es Real es ponerlo en escena como si fuera un espectáculo fingido, por lo tanto, no es posible representar realmente escenas históricas traumáticas, como el Holocausto.
En este caso hay que hacer una distinción entre la realidad (social) y lo real, ya que el impacto traumático del Holocausto reside en el hecho de que no se puede hacer una narración ni puede ser integrado en nuestro universo simbólico. La trascendencia radical (poner lo real como irrepresentable) coincide con la inmanencia radical (el hecho de que la distancia que nos separa del lo real, no está establecida). En cuanto a lo no alcanzado por lo real, surge la fantasía, la cual da soporte fantasmático a nuestra experiencia con la realidad.
Otro de los aportes que hace Žižek, es una crítica voraz a la violencia, especialmente después de los eventos del 9/11.
Žižek menciona que durante los últimos cinco siglos la paz de Occidente “civilizado” se consiguió por la exportación de la violencia y la destrucción al Afuera “bárbaro”. Después del 9/11 Estados Unidos probó esa violencia que exportaba.
A partir de este suceso, hubo un cambio de pensamiento; del esto no debería suceder aquí al esto no debería suceder en ninguna parte. Žižek lo considera como el fin de la Utopía Liberal-capitalista, ahora cuestiones impensables son parte de la práctica cotidiana.
Žižek critica las medidas tomadas por Bush, las cuales supuestamente eran medidas pacificadoras para llevar la democracia a Irak y derrocar el gobierno de Saddam en pro de los iraquíes, las cuales eran falsas y el único objetivo era apoderarse de las reservas de petróleo; ya que en realidad nunca se comprobó que el gobierno iraquí haya tenido relación con Al-Qaeda.
También plantea que la violencia se debe a que hay una falta de libertades en la elección cotidiana, actualmente hay un miedo a acceder al verdadero consumo abierto, ahora solo se consumen productos privados de su propiedad “maligna” como cerveza sin alcohol, café sin cafeína, crema sin grasa e incluso sexo sin sexo. También la cultura y creencias sufren por esto, ya que ahora la cultura se ha convertido en fenoménico estilo-de-vida. Porque ninguno de nosotros realmente creemos en alguna religión, ya que no seguimos en su totalidad los rituales religiosos. Žižek en este caso pone el ejemplo de actos de los musulmanes del Talibán, que hicieron contra estatuas de Buda, ya que ellos solo creían realmente en su religión y Buda no es parte de esta. Sólo estaban defendiendo su religión y creencias. Esta pasión, según el gobierno, es políticamente incorrecta.
Lo que la tolerancia “Políticamente correcta” está haciendo es darnos una creencia “descafeinada”, como lo propone Žižek; la cual es una creencia que no hiere a nadie y que no se compromete totalmente. “Tú puedes gozar todo, PERO privado de su sustancia que lo hace peligroso.”
Esta “tolerancia”, es entendida por Žižek como un signo opuesto, es decir, de la intolerancia. Ya que nos referimos a esta cuando decimos que el otro sea pero que no haya acoso, la ideología es que el otro no se acerque demasiado.
Tolerancia=“Quédate lo más lejos posible que no tolero tu cercanía”. Ya que mientras más lejos, es más fácil amar al prójimo, el problema es cuando se acerca más a nosotros y se genera odio.
Aquí, da pié a lo que Žižek retoma de Giorgio Agamben; el Homo sacer, que es sinónimo a exclusión, esta categoría sería aplicable para los terroristas e indocumentados. De esta manera, la problemática de la exclusión y sus consecuencias, se ha transformado en la “problemática multiculturalista de la ‘intolerancia de la otredad’”.

