

Me llegó un mail de Amnistía Internacional para que firmara esta petición, un alto a la pena de muerte en Irán, el cual dice asi:
“Estimado/a simpatizante,
Irán es uno de los países que mas personas han ejecutado en el último año, adicionalmente las autoridades iraníes continúan imponiendo condenas a muerte por lapidación (apedreamiento). Actualmente, al menos 11 personas corren peligro de ser ejecutadas de ese modo. Según el Código Penal iraní, la ejecución por lapidación es preceptiva en caso de “adulterio durante el matrimonio”.
Al menos ocho mujeres y tres hombres corren peligro de morir lapidadas en Irán. Además, se han llevado a cabo al menos seis ejecuciones por lapidación, a pesar de la moratoria decretada por el presidente de la magistratura en 2002. La ejecución por lapidación agrava la brutalidad de la pena de muerte y es un método concebido específicamente para aumentar el sufrimiento de las víctimas, puesto que las piedras se eligen de forma deliberada de un tamaño lo suficientemente grande como para causar dolor pero sin matar a la víctima inmediatamente.”
La decisión que tomé fue, NO FIRMARLA. Ya que no estamos siendo objetivos y no estamos reconociendo esa alteridad, ese marco conceptual diferente a nosotros. Para los iranies, la lapidación es símbolo de autoridad y amenaza a quien cometa adulterio, por lo tanto, es parte de sus COSTUMBRES. Por lo que debemos respetar esta, ya que su concepción del mundo es muy diferente a la visión occidental a la cual hemos sido educados.
Hay que respetar esa pluralidad epistemológica, que caracteriza al nuevo mundo. RESPETAR sus formas de organización, su AUTONOMÍA.
Para nosotros la lapidación es una “barbarie”, pero para ellos es más que una forma de castigar, es una cosmovisión, una visión del mundo.
Esto me recuerda mucho al merequetengue ese que se traen con lo de las corridas de toros. Desde el punto de vista cultural, puede que su prohibición sea una arbitrariedad y negación a las festividades españolas, sin embargo, para otros nos parece (digo nos, por que en verdad no me gustan) una crueldad ver cómo la gente puede divertirse con el dolor y barbarie contra los animales, en este caso, los toros.
ResponderEliminarSi bien es parte de su cultura, si me parece una barbarie lo que hacen, ya que no lo hacen bajo ninguna justifiación válida, ojo, válida para ellos, por que a mi ninguna razón es suficiente para justificar dicha acción, como la tan mentada religión (que es muy importante para ellos), para mi no es más que el grado de misóginia e intolerancia que se vive en esos lados.
Yo que tú, si hubiese firmado la petición